Un flojo tercer cuarto lastró a los morados que llegaron al descanso con 17 puntos de ventaja y que terminaron el partido ante el Cantabria tirando de veteranía (85-77) para lograr su victoria número 18
Primero de los tres partidos que, según Luis Guil, van a marcar el play off para el Súper Agropal. Ante un Cantabria que le puso en más aprietos de los esperados a los palentinos, especialmente tras lo visto en la primera parte. Porque antes del paso por vestuarios, solo hubo un equipo: el Palencia. Pero tras la reanudación, los cántabros, con Littleson, le hicieron mucho daño a los morados hasta el punto que llegaron a empatarle el partido, aunque la victoria, sufrida, se quedó en Palencia.
Confianza y protección. Eso es lo que esta noche le ha dado Guil al nuevo fichaje del Súper Agropal Palencia, Lovro Gnjidic. Apenas aterrizado y titular. Para que disputara un inicio sin presión. Primeros minutos en los que el croata lo intentó en el tiro, pero en los que, sobre todo, demostró que defiende, que tapa y tapona.

Con el típico intercambio de golpes se inicio el encuentro entre el Súper Agropal y el Alega Cantabria de Torrelavega. Con ventaja inicial para los palentinos, pero con una contestación de Johnson por parte del Cantabria que en los primeros minutos aprovechó los desajustes defensivos de los morados para enchufar seis puntos.
Era él quien sostuvo a los cántabros en el arranque, mientras los palentinos cerraban las puertas, presionaban y dejaban sin opciones a los de Torrelavega que se veían obligados a tirar de tres, anotando solo dos de nueve intentos. Poco peor fue en este aspecto la estadística palentina, con dos de 10, solo que los palentinos basaron también su juego en el interior, apoyándose en los pívot, tanto en Krutwig como en Chema. Buscando la velocidad para abrir hueco.
Al final del cuarto, 20-16.
Segundo cuarto.
Con esa pequeña ventaja de 4 puntos salió el Súper Agropal al segundo cuarto. Segunda canasta, después del mate, de Chema. Llorando entró la pelota. Cerraban atrás las puertas los morados obligando a los cántabros a tiros precipitado y punteados. O a arriesgar con pases con interceptación segura por parte de los palentinos que abrieron hueco con Kunkel desde el perímetro.
O lanzando el pick and roll con Manu y Chema, alianza desde hace años. El pívot, además de en sus facetas defensivas también estaba sumando en ataque. Todos estaban sumando. Pero el Alega Cantabria alegaba también su juego, con los tiros de tres que le mantenían en el partido. Y llego el estreno anotador de Lovro. Recibió el balón y penetró para anotar de bandeja rápido como un rayo. 33-26 a falta de algo más de 5 minutos para el descanso, y tiempo muerto para el Cantabria.
Fue el punto en el que arrancó la máquina Kunkel. Anotando en penetraciones, previo escorzo imposible, incluso sacando la personal. Dimitrov, que se llevó alguna bronca de Luis Guil, también puso de su parte, con un triple para mandar el electrónico al 41-28 con un triple. Segunda interrupción de Lolo Encinas.
De poco le sirvió. El Palencia siguió en plan palentinos en el Sardinero. Acaparándolo todo, avasallando al rival con una actuación coral. Anotando todos (salvo Oroz) y ninguno por encima de 8 puntos. Kunkel, Krutwig y Pablo eran los máximos anotadores con esos 8 puntos.
Al descanso, 50-33.
Tercer cuarto
No entró el Palencia tras el descanso. Lo hizo con la mayor caraja que se recuerda en el Municipal. De inicio concedió cuatro canastas al Cantabria, dos a Littleson, por solo una propia. 52-41 en tres minutos de juego. Le ganaban a los palentinos la zona exterior y no sabían atacar con claridad. El triple de Littleson que colocaba el 52-44 hizo a Guil reaccionar y pedir tiempo muerto.
Primera jugada y búsqueda de la zona. Dos puntos para Vaulet (sumaba 5) tras personal recibida. Pero Cantabria había visto sangre y se colocaba a 7 puntos. A 6, con Littleson destapado con un acierto abrumador: 24 puntos para el estadounidense.
La cuenta atrás seguía. Cuatro solo, con los palentinos viendo como los cántabros tiraban ahora a placer, sin jugador morado que les atosigara. Los palentinos pasaban además una de sus rachas de sequía en ataque. Solo ocho puntos en seis minutos. Eran ahora los cántabros los que se sacudían la arena como cuando los palentinos se la levantamos en la playa.
Dos, 58-56.
Cero. 58 iguales. El Cantabria le había comido la ventaja y la merienda a los morados. 17 puntos en siete minutos. Tampoco los rebotes eran para los palentinos, así que cada fallo en ataque era una oportunidad para los cantabros para tratar de sumar.
Un triple de Manu, tras sobar y sobar la pelota le volvió a dar la ventaja al Palencia. Cambio de sensaciones. De tendencia y, afortunadamente, de cuarto. 63-60 en el luminoso, tras un parcial de 13-27.
Último cuarto
Con una exigua renta encaraba el Súper Agropal el último cuarto. Con un quinteto peleón: Oroz, Borg, Manu, Pablo y Chema. El ataque seguía fallón. Oroz sigue sin atreverse, y sin confianza en sus tiros. Además, el Cantabria mordía por su permanencia. No dejaba centímetros para respirar.
Sólo Borg, con su clase desde la bombilla, y Manu, aprovechando sus minutos y una rendija desde el 6,75, lograron los que había costado un mundo en el cuarto anterior. Dos acciones seguidas con premio y 8 de ventaja para el Palencia. 68-60.
A quien no se le podía parar era a Littelson que rozaba los 30 puntos, casi la mitad de su equipo. Solo dos fallos hasta ese momento.
Con seis minutos por jugar dio Guil el mando a Wintering, aunque entre Manu y Borg habían ido abriendo ya hueco en el marcador. A Manu le sustituyó el artillero Kunkel.
Cantabria no se rindió. Y aprovechando los desajustes defensivos, las pérdidas y los tiros locos de los palentinos volvió a plantarse a solo 2 puntos. Tiempo para dar entrada a Krutwig y Vaulet con cuatro minutos por jugar y un marcador de 74-72.
Palencia empezó a hacer caja con los tiros libres gracias al bonus temprano de los visitantes, aunque el acierto desde el 4,70 no fue el óptimo. Siete de ventaja a falta de dos minutos que volvieron a quedarse en cuatro puntos tras triple liberado de Atencia.
Se entraba en el último minuto con cinco de ventaja para los palentinos, que se ampliaron a seis con un tiro libre de Krutwig. La agonía se vivía en el Municipal porque acto seguido le concedieron tres tiros Atienza que anotó dos.
El final del partido se convirtió en un ir y venir a la línea de tiro libre lo que convirtió a Wintering en el máximo anotador del Súper Agropal Palencia con 16 puntos y en lo que cimentaron los palentinos su ajustada victoria.
Al final del encuentro 85-77, y decimoctava victoria para los morados que siguen la estela del Betis que también ganó, en la prórroga al Ourense.
Wintering fue además también el más valorado de los palentinos, con 24 items.
Próximo partido, el domingo que viene en el Ángel Nieto de Zamora, ante el Caja Rural.