Emilio del Río, padrino de la presentación de la Diputación de Palencia en Fitur, pone en valor las villas de la provincia como algunas de las mejores de todo el mundo romano en una presentación con humor en la que la presidenta apareció ataviada con vestimentas de la época
Mar-A-Lago, la finca del flamante presidente americano Donald Trump, desluce sus lujos al lado de la Villa Romana La Olmeda. “Suerte que Trump no se ha dado cuenta de esto”. Así lo expresa un romano llegado al siglo XXI, llamado Emilio del Río, padrino de la presentación de la Diputación de Palencia en el stand de la Junta de Castilla y León en FITUR 2025, en IFEMA.
Emilio del Río, un importante divulgador del mundo romano, tira de humor (un humor que heredamos, por cierto, de la cultura de aquel gran imperio) para poner en contexto cómo de importante es el hecho de que Palencia tenga el patrimonio que atesora de esta etapa de la historia. “Es que tenemos dos joyas, ya no solo de la Hispania Romana, sino de todo el mundo romano”, defiende Del Río.
“Hace 1.700 años, en Roma había un ruido de cojones: millón y pico de habitantes, sin metro ni taxis… ¿Dónde te vas? Pues resulta que el sitio más cercano al paraíso es Palencia”, detalla el experto. Y bromea. “La Olmeda tenía Netflix, HBO y toda la tecnología. A ver qué serie de hoy en día te cuenta lo que narran sus mosaicos: cómo Aquiles se viste de mujer para entrar en el gineceo de Stylos, dando inicio a la guerra de Troya. Por no hablar de la tecnología, ahora que nos volvemos locos con el termostato… Y ellos ya usaban el hipocausto”.
“Descubrir las villas romanas es disfrutar de la vida. Es Carpe Diem. Como se entere Trump de que eran mejores que Mar-A-Lago, nos hace como en Groenlandia”.
Palencia, relevante en todas las etapas de la historia

A su lado, la presidenta Ángeles Armisén, que ha dado la sorpresa apareciendo en escena vestida de romana (Imperatrix, la llama el padrino), comparte con Emilio del Río una conversación en tono divertido. Pero el asunto es serio, y así lo ha dejado claro en su discurso inicial.
“Nuestra provincia ha sido elegida siempre para albergar la vida del ser humano desde sus primeros pasos”, desde los primeros moradores de la península. A partir de ahí, recordaba la presidenta, los vacceos establecieron importantes asentamientos en una potencialidad que supieron advertir los romanos. “Vieron en Palencia un lugar estratégico”. Una condición que mantuvieron los godos, “que formaron un reino cristiano que también nos legó templos de referencia internacional como la cripta de San Antolín o la basílica de San Juan de Baños”. La Edad Media legó a la provincia “todo su elenco de arte románico que nos hace referencia a nivel nacional e internacional”. Y en ese “foco de esplendor en el epicentro de los reinos de León y de Castilla”, pasando por el gótico, por el prolijo renacimiento y por el barroco, la presidenta se detiene también “en mayor obra hidráulica del mundo en el siglo XVIII”, como es el Canal de Castilla.
“Etapas que se han ido sucediendo y nos han legado cientos de monumentos y bienes culturales que forman parte del patrimonio material e inmaterial de uno de los territorios más diversos y sorprendentes de España”. Hoy, en el siglo XXI, Palencia se afana “en descubrir nuestras raíces, nuestras propias huellas, en un impulso que nos guía para seguir descubriendo nuestra historia”.
La presentación de la Diputación contó también con la vistosidad de una pequeña representación de soldados llegados de Saldania, encabezados por su alcalde, Adolfo Palacios, que vestido de romano, habló de la oferta de la comarca en torno a las villas, con propuestas como su Mercado Romano. “Un guiño a Javier Cortes”, descubridor de la Villa Romana La Olmeda y principal mecenas de las excavaciones del yacimiento durante la primera etapa. “Su visión fue, sin duda, acertada, y tuvo un gran impacto en la comarca”.