casa pili

Casa Pili no es solo un restaurante que con el paso del tiempo se ha convertido en referente gastronómico en la zona, sino también un testimonio de esfuerzo, dedicación y tradición familiar

Detrás de este emblemático lugar está María del Pilar Ruiz Herrero -Pili-, una mujer de 71 años que ha dedicado su vida a la hostelería, siguiendo los pasos de su madre y convirtiendo su pasión por la cocina en un negocio próspero y querido por sus allegados.

Pili comenzó su andadura en el mundo de la hostelería desde muy joven. Con solo siete años, ya ayudaba a su madre en el bar familiar, conocido como “La Cantina de la Pili”, en honor a su madre. En una familia numerosa de doce hermanos, Pili asumió responsabilidades desde pequeña, trabajando tanto en el bar como en la cocina. Una vez el negocio se cerrá, su padre, ferroviario, trasladó a la familia a León, pero Pili, ya casada, regresó a Villada, donde comenzó su propio negocio. Junto a su marido abrió un bar que, con el tiempo, se transformó en un restaurante, el cual, años más tarde se quedaría pequeño pues en él se daban hasta 70 comidas. “La inspectora de Sanidad me advirtió que no podía seguir sirviendo comidas en ese espacio. Fue entonces cuando decidí dar un paso más y abrir Casa Pili en 2007, en un local que antes albergaba el Banco Banesto”, recuerda la villadina.

La cocina de Casa Pili: tradición y sabor
La cocina de Casa Pili es un reflejo de la tradición castellana, con platos que han pasado de generación en generación.
Pili, sin haber pisado una escuela de cocina, ha creado un menú que combina recetas heredadas de su madre con su propio toque personal. Entre las especialidades destacan: lechazo al horno de leña; carrilleras al vino tinto; sopa castellana; alubias con almejas y gambas; alcachofas con jamón; espárragos con setas; solomillo de cerdo con pasas o los postres caseros como la tarta de queso, las natillas o el arroz con leche, que cierran cualquier comida con dulzura.
Además, Casa Pili ofrece menús diarios con opciones variadas, desde sopas y guisos hasta pescados y carnes, siempre con un toque casero. Pili también acepta encargos especiales, como paellas o costillas con patatas, dando multitud de opciones a los comensales.

Feria de la Matanza
Durante el fin de semana que se celebre la Feria de la Matanza de Villada (22 y 23 de marzo), Restaurante Casa Pili estará presente en el recinto ferial con una caseta en la que se ofrecerán diferentes platos del cerdo como tostas de lomo agridulce y tacos de cerdo… Un rico aperitivo que gustará a todos.

El futuro de Casa Pili
A pesar de su éxito, Pili está pensando en retirarse. Después de más de 60 años trabajando en la hostelería, siente que es hora de descansar. Por eso, ha decidido poner el restaurante a la venta, con la esperanza de que alguien continúe el legado que ella y su familia han construido con tanto esfuerzo.

Pili, con su corazón dividido entre el deseo de descansar y el amor por su negocio, deja una huella imborrable en Villada. Su restaurante no solo ha alimentado a generaciones, sino que también ha sido un espacio de encuentro y celebración. Y aunque ella se retire, su legado seguirá vivo en cada plato que se sirva en Casa Pili.

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