El técnico que le ha cambiado la cara al Alicante apela a la afición que ha convertido en un fortín el Ferrándiz alicantino donde mañana se miden al Súper Agropal Palencia
El HLA Alicante sigue en el mismo puesto de la clasificación que cuando visitó Palencia. El penúltimo. Pero la cara de un equipo otrora llamado a luchar en la parte alta de la clasificación ha cambiado. Ahora tiene cinco victorias, cuatro de ellas en su campo y desde diciembre, poco después de la llegada de Rubén Perelló.
En ese escenario y sobre el parqué del Pedro Ferrándiz se mide el equipo de Larsen y Kacinas al Súper Agropal Palencia. Un equipo al que Perelló mira con respeto, pero sin temor porque juegan en su casa. “Somos conscientes de que llega Palencia, un recién descendido de ACB, con un roster increíble, con un entrenador de un nivel muy alto. Pero jugamos en casa y Ferrandiz ha demostrado que le gusta baloncesto y el equipo juega confiado y con un nivel importante”.
“Vamos a intentar competir, aprovechar nuestros momentos y fortalezas e intentar que el Palencia, que lleva seis ganados de los últimos siete partidos, no se sienta cómodos y que para ganarnos tenga que hacer muy bien las cosas”, resumió Perelló en la rueda de prensa previa al partido.
A esa confianza en casa, que desaparece fuera, y a una afición que les lleva en volandas, apela el técnico balear para tratar de sumar su quinta victoria consecutiva en casa que les haga tomar una bocanada de aire en la lucha por salir del hoyo.
“El potencial que el Palencia tiene como equipo y como club es muy grande. En eso hay que tener el máximo respeto. Me gustaría llegar al final del partido con posibilidades de victoria. Cómodos, con feeling, que independientemente de que entren las canastas el equipo esté bien. Estamos teniendo partidos en los que el desacierto exterior nos está condicionando. Llegar a un final ajustado con opciones de victoria, en el que nos creamos que podemos, que lo hayamos demostrado durante 30 y tantos minutos es lo que nos va a permitir que la gente vibre con nosotros, que nos insufle energía, y nos lleve en volandas para llegar a una victoria que para nosotros sería muy importante”, desgranaba, casi como una carta con deseos, Rubén Perelló, no sin ser consciente de las limitaciones de su equipo.
“Tenemos muchas carencias y todos somos conscientes de ellas. Pero debemos potenciar nuestra fuerza y enmascarar nuestras flaquezas. Con lo que tenemos hacemos un poco el encaje de Bolillos. Quizá a Larsen le estamos alargando muchos minutos en la rotación. Pero Gonzalo está dando esos 7 u 8 minutos los da al 150%”. Larsen fue pieza primordial en el partido de ida contra Palencia.
Pero aquello ocurrió antes de la llegada de Perelló, que le ha cambiado el gesto al Alicante. “Cuando llegué había un equipo triste y lo hemos cambiado. El ambiente que se respira es bueno. Los partidos son otra historia. En casa hemos vuelto a conectar con la afición. Pero fuera, no hemos conseguido ninguna victoria fuera de casa. Tenemos esa losa”.
Losa que no penderá mañana, a partir de las 20,30 horas, porque juegan ante su afición. “El ambiente es de auténtico baloncesto. Ellos son una parte más que importante para nosotros como se pudo ver en los partidos ante Tizona u Obradoiro. Ellos son los que te hacen meter esa canasta final o una muy defensa para recuperar el balón”. De pabellón turco lo llegaron a definir los periodistas locales.