No existen profesionales en el CAUPA que practiquen interrupciones voluntarias del embarazo y, aunque sí se realizan en otros hospitales de Sacyl, las palentinas son derivadas a clínicas concertadas de Madrid, por lo que prefieren costearse su propia intervención
La interrupción voluntaria del embarazo está permitida en España según los términos que regula la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo, que reconoce además que este derecho debe estar cubierto por la sanidad pública.
Sin embargo, el derecho de objeción de conciencia de los profesionales capacitados para practicar un aborto impide que una mujer pueda someterse al mismo en la provincia donde reside. Y este es el caso de Palencia.
Así lo recordaba la vocal palentina de la Sociedad Norte de Contracepción, la doctora Ana Álvarez, en el marco del V Congreso de Contracepción que se celebra este viernes en el Hospital Río Carrión.
Álvarez, que además es presidenta del comité organizador de este encuentro de profesionales de la salud sexual y reproductiva, recuerda que en Palencia no se están realizando interrupciones voluntarias del embarazo en la actualidad y que, además, esas mujeres están siendo derivadas a centros fuera de Castilla y León, concretamente a Madrid, a pesar de que otros hospitales públicos sí están atendiendo y cubriendo este derecho. “Nosotros hemos consultado sobre esta cuestión, porque nos parece que es un problema para estas mujeres el desplazamiento tan lejos. Y nos comentaron que es un tema de gestión que no depende de los profesionales del servicio”, explica la doctora Álvarez.
Así lo recogen las estadísticas oficiales correspondientes al año 2023, último publicado. El 36,47 % de las 170 interrupciones voluntarias del embarazo correspondientes a mujeres de Palencia que se realizaron ese año tuvieron lugar en clínicas u hospitales de otras comunidades autónomas.
Pero es que los datos muestran, además, que este desplazamiento motiva que muchas mujeres prefieran costearse por su cuenta el aborto en clínicas privadas de su elección en Castilla y León y renuncien por tanto a la sanidad pública.
Además, la tendencia es a peor: de las 170 mujeres que se sometieron a una interrupción voluntaria del embarazo en el año 2023 (último del que hay datos oficiales), las IVE sin financiación pública superaron a las financiadas públicamente, a diferencia de la tendencia general en Castilla y León. Además, en 2023 se observó un porcentaje significativamente mayor de IVE realizadas en centros de otras Comunidades Autónomas en comparación con los dos años anteriores.
Y ello a pesar de que, como recuerda la doctora María Guerrero, presidenta de la Sociedad Norte de Contracepción, Sacyl está ofreciendo una cobertura integral en cumplimiento de la ley con independencia del derecho a la objeción de conciencia de los médicos. “Prácticamente se está haciendo una asistencia completa en Castilla y León, aunque no en todas las provincias”, explica esta ginecóloga, que atiende en el Hospital de Burgos, donde la cobertura pública de las interrupciones alcanza al 88,2 %, frente al 48,8 % de Palencia y, además, casi la totalidad de los procedimientos públicos se realizan dentro de Castilla y León (en este caso, en el propio hospital).
Palencia, además, adolece de falta de médicos especialistas en salud reproductiva y sexual de las mujeres: 11 en total de las 16 plazas reconocidas, entre los que se cuentan objetores de conciencia. Ello impide que se pueda cubrir la demanda de interrupciones voluntarias de embarazo con garantías.
“La salud pública no la podemos gestionar los propios profesionales sanitarios, sino que son las Consejerías y direcciones de los hospitales los que regulan las derivaciones asistenciales”, recuerda la presidenta de la Sociedad Norte de Contracepción, que cree que es “incongruente que una mujer de Palencia vaya a Madrid, en lugar de desplazarse 40 kilómetros” hasta otro hospital público de la Comunidad.
ESO ES LO QUE TIENE VOTAR POR GOBIERNOS RETRÓGRADOS, COMO EL PPVOX, LOS CUALES NO RESPETAN NI LAS LEYES CONSTITUCIONALES.