Es una de las novedades que se contemplarán en los presupuestos de este año, para la que todavía no hay fecha
Una de las grandes singularidades de la historia de la ciudad de Palencia y su identidad cultural es la concesión del título de “caballeros de honor” a las mujeres palentinas por parte del rey Juan I, que se simbolizó en la banda dorada.
Un hecho histórico que la ciudad está poniendo en valor en los últimos tiempos. Y este 2025 el Ayuntamiento dará un paso más, como parte del Acuerdo de Gobernanza entre PSOE y ¡Vamos Palencia!, con la organización de una gran fiesta denominada “Día de la Mujer Palentina”, que se celebrará en los próximos meses, aunque todavía sin fecha.
Así lo han avanzado esta mañana los concejales Álvaro Bilbao y Marta Font, en la presentación de los acuerdos presupuestarios suscritos entre PSOE y ¡Vamos Palencia!. Y es que se ha dotado una partida de 140.000 euros para organizar numerosas actividades, como una gran recreación histórica “con un gran despliegue en las calles de la ciudad” que cuenta con un presupuesto de 100.000 €, además de difusión y concienciación (con una partida de 15.000 € para los centros educativos y otros 15.000 € para la ciudadanía en general) y la edición de un cómic (10.000 €).
En el siglo XIV, las mujeres de Palencia protagonizaron un episodio histórico de valentía y resistencia durante la invasión del duque de Lancaster, Juan de Gante, en 1387. Este acontecimiento tuvo lugar en el contexto de una Castilla debilitada tras la derrota del rey Juan I en la batalla de Aljubarrota (1385), lo que dejó al reino vulnerable frente a las pretensiones dinásticas del duque, quien reclamaba el trono como yerno de Pedro I de Castilla.
Heroínas de la resistencia contra Juan de Gante
En 1387, en plena crisis sucesoria en Castilla, las mujeres de Palencia protagonizaron un episodio de valentía sin precedentes. Tras la derrota del rey Juan I en Aljubarrota (1385), el duque de Lancaster, Juan de Gante, intentó reclamar el trono castellano. Su invasión encontró un inesperado obstáculo en la ciudad de Palencia, donde las mujeres, ante la ausencia de los hombres en el frente, asumieron la defensa.
Armadas con herramientas agrícolas, las palentinas no solo resistieron el asedio inglés, sino que lograron repeler a las tropas invasoras, obligándolas a retirarse. Este acto de heroísmo contribuyó a la consolidación de Juan I como monarca y llevó a la firma del Tratado de Bayona en 1388, en el que Juan de Gante renunció a sus aspiraciones.
Como reconocimiento, el rey otorgó a las mujeres de Palencia privilegios únicos: el título de “caballeros de honor”, el derecho a portar una banda dorada y la exención de inclinarse ante el rey. Estos símbolos de honor perduran hasta hoy en la tradición palentina, recordando el coraje de unas mujeres que defendieron su ciudad y marcaron la historia de Castilla.