
Agricultura presentará una estrategia de Tierra de Sabor, anticipará la solicitud de ayudas a la inversión en industria agroalimentaria y agilizará el programa de apoyos a la modernización y la incorporación de jóvenes
“Ante la amenaza de incremento de aranceles, que puede perjudicar mucho a los productos de nuestro campo, necesitamos una diplomacia española eficaz, sin posturas desafiantes ni silencios cómplices, que defienda nuestro campo por encima de cualquier otra consideración”. Con estas palabras el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, se refirió en el debate de política general a las advertencias de la nueva administración americana de imponer tasas a la importación de productos agrarios y, especialmente, del sector del vino que arruinaría el comercio exterior de la Comunidad con Estados Unidos.
En el sector primario, el jefe del Ejecutivo recordó que desde la Junta de Castilla y León se trabaja por una PAC “más flexible, ágil y adaptada a las necesidades de nuestro campo, que refuerce al agricultor profesional, simplifique los requisitos ambientales y tenga fondos suficientes”.
Asimismo, hizo un guiño a las demandas del sector para dejar claro que la política comunitaria tiene que lograr que se produzca “con los mismos controles y garantías, con precios adecuados y sin competencia desleal”. “Queremos igualdad de condiciones con otros países”, remarcó.
En este capítulo, adelantó también que en el primer semestre del año se aprobará una estrategia de Tierra de Sabor y que Agricultura anticipará la posibilidad de solicitar las ayudas a la inversión en la industria agroalimentaria sin necesidad de esperar a la convocatoria de otoño para agilizar la máximo las inversiones. También, señaló que la próxima convocatoria de ayudas a la incorporación de jóvenes y a la modernización de explotaciones agrarias tendrá una gestión más ágil para ahorrar tiempo, trámites y “papeleo”
También, aseguró que desde la Consejería se trabaja para impulsar 23.000 hectáreas de regadío en este momento, con una inversión que superará los 350 millones de euros en esta legislatura y exigió al Ejecutivo que atienda las necesidades de Castilla y León en política hidráulica y que cumpla los compromisos del Plan Hidrológico. “Es imprescindible que el Gobierno central ejecute y agilice todas las infraestructuras de almacenamiento de agua que le corresponde ejecutar y que siguen pendientes desde hace años. Son necesarias para aumentar nuestra capacidad de abastecimiento, para aprovechar las precipitaciones y para reducir el riesgo de inundaciones, como hemos visto estas semanas”, explicó.