‘Son para recordar’ reúne a más de 60 personas en una grabación conjunta de 70 piezas que formaron parte de la familia Guzón, históricos dulzaineros de Villaumbrales
El repertorio de dulzaina de “Los Baratos” se presentará en Villaumbrales el día 5 de abril a las 18:00 horas
La mejor manera de que un proyecto salga adelante es involucrando a cuanta más gente mejor, y es el caso de Son Para Recordar, un proyecto de recuperación de las tradiciones de la provincia de Palencia, que en este caso se ha centrado en la figura de los Dulzaineros de Villaumbrales “Los Baratos”.
Y para que esta última parte del proyecto no quedara sólo en una grabación, a Samuel Villarrubia, impulsor de esta iniciativa de recuperación y divulgación del folclore palentino, se le ocurrió la “peregrina” idea de poner a trabajar a todos los dulzaineros de la provincia de Palencia.
A la llamada han acudido gustosos el 90% de los dulzaineros y redoblantes de la provincia, desde Velilla del Río Carrión hasta el Cerrato, pasando por la Vega, Valles y Campos. Suman más de 60 las personas que han puesto su arte y dedicación en estas más de 70 piezas que han formado parte del repertorio de la familia Guzón y con las que el Señor Esteban y el Señor Santiago amenizaban y hacían danzar a las gentes de nuestros pueblos, sobre todo de Tierra de Campos, en los años anteriores al 2000.
Lejos quedan los recuerdos de largas procesiones, bailes, danzas, águedas… fiestas sin fin en las que los dulzaineros eran requeridos como figura importante de la fiesta, pues sin ellos, sin sus arcaicos instrumentos, el pueblo estaba en silencio y eran éstos con sus chirriantes notas que salían de la Chiribita y el redoble del tambor los que hacían que la fiesta fuera eso, La Fiesta.
Desde el proyecto Son Para Recordar (que puede conocerse en sonpararecordar.com y en Spotify), existe la conciencia de que los tiempos cambian y las gentes dejan atrás aquello que fue, «adoptando nuevas costumbres, olvidando e incluso menospreciando las tradiciones propias, aquellas que nos unieron y caracterizaron como sociedad y que no hemos sabido transmitir e inculcar en la descendencia, siendo esta una de las razones de que la gran mayoría de la sociedad Palentina las haya ido olvidando, dejándolas de lado para acoger otras foráneas, perdiendo así nuestras propias raíces».
Son Para Recordar: el proyecto musical que devuelve su sentido a la música popular de Palencia
Por eso el proyecto Son Para Recordar tiene como objetivo primordial hacer visibles aquellas costumbres: «el son de antaño, tonadas, canciones, ritmos bailes, danzas… y los que son para recordar, personas que nos transmitieron su sabiduría» plasmada en viejas cintas magnetofónicas y que «gracias a la labor de los recopiladores, hoy, podemos absorber e intentar volver a hacer visibles» gracias a las plataformas digitales, con la ilusión puesta en el futuro.
El repertorio de ‘Los Baratos’
En esta ocasión, presentan los Volúmenes 3 y 4 del Repertorio de Dulzaina de “Los Baratos” de Villaumbrales, en el que pueden encontrarse dianas, jotas, pasacalles, tangos, valses, chachachas, mazurcas, boleros, bailes de procesión, danzas y un sinfín de tonadas más, «tocadas con cariño, a la antigua y sin cortes, al estilo directo de lo que puede ser una fiesta real en cualquier pueblo».
Dulzainas, caja y bombo o batería y con el estilo propio de cada dulzainero y redoblante, «lo que hace de estas grabaciones un precioso trabajo en el que apreciar las maneras de tocar de los dulzaineros en activo actuales interpretando temas de siempre». El repertorio de dulzaina de “Los Baratos”, cuyo proyecto ha salido adelante con el apoyo del Ayuntamiento de Villaumbrales y la Diputación de Palencia, se presentará en Villaumbrales el día 5 de abril a las 18:00 horas, evento al que todo el mundo está invitado. La página web del proyecto en la que encontrar todo el trabajo realizado y detallado es www.sonparecordar.com
La familia Guzón
La historia musical de la familia Guzón comenzó en 1912 en Becerril, cuando los hermanos Orencio y Secundino descubrieron la dulzaina de un músico ambulante. Fascinados por su sonido, convencieron a su padre, Gregorio Guzón, para replicar el instrumento. Con la ayuda del sacristán Artemio, aprendieron a tocar, iniciando un legado que perdura más de un siglo.
Desde entonces, la familia Guzón se convirtió en referente de la música popular en la Tierra de Campos palentina. Esteban Guzón, nacido en 1913, consolidó la tradición tocando la dulzaina y la percusión junto a su hijo Santiago. Durante décadas, recorrieron numerosos pueblos amenizando fiestas con un repertorio que abarcaba des-de jotas y pasodobles hasta tangos y boleros.
Santiago, quien alternó la música con su trabajo en Telefónica, retomó con fuerza la dulzaina tras su jubilación en 1997. Enseñó el arte a nuevas generaciones y mantuvo viva la tradición familiar. La anécdota de un día de lluvia en Amusco, cuando tuvieron que tocar la dulzaina en medio de un río crecido para alertar a los vecinos, es solo una de las muchas historias que desde Son Para Recordar se han recopilado y que reflejan su pasión y compromiso con la música y la tradición.
Aunque las nuevas generaciones de la familia han tomado otros rumbos, la esencia musical sigue presente. Santiago, con su dulzaina y hospitalidad intactas, continúa transmitiendo su legado a quien desee aprender, manteniendo abierta la puerta y ofreciendo siempre un jarrillo de vino.
Su legado, marcado por la alegría que llevaron a los pueblos de Tierra de Campos, se recoge hoy por parte de los 60 músicos que han participado en este proyecto.