Tercera victoria consecutiva para el Palencia Fútbol Femenino, que endosan un 0-4 a la Segoviana, rival directo en la tabla
Hace apenas unas semanas, al Palencia Fútbol Femenino no veía la luz al final del túnel. Nueve partidos sin ganar, apenas dos puntos de veintisiete posibles y la sensación de que todo esfuerzo era en vano. Hoy, sin embargo, la historia es otra. Es una de esas películas con giro de guion, donde lo que parecía perdido se convierte en esperanza. Tercera victoria seguida, 12 goles a favor, solo uno en contra, y un 0-4 contundente en Segovia ante un rival directo al que ya remontaron en casa. El equipo ha encontrado la luz que tanto ansiaba. Y eso que empezó el partido con imprecisiones en el Campo municipal José Antonio Minguela.
Javier Barreda, técnico de las moradas (en esta ocasión de color de rosa) apostó por un 4-3-3 diseñado por el cuerpo técnico para dominar el balón, con tres jugonas (Noelia, Luchi y Rocío) en la sala de máquinas. Pero ni Segoviana ni Palencia encontraban claridad. Fallos, pérdidas, imprecisiones… y desesperación en los banquillos. Ambos equipos querían balón, pero no había manera de enlazar jugadas. Solo en momentos muy puntuales se veían ocasiones en ambas áreas. La mayoría de las llegadas eran para el Palencia.
La primera ocasión clara fue morada: pase en profundidad de Luchi a Naila, que volvió loca a la defensa, centro a Elenita de primeras… y el balón se fue arriba por poco. Minutos después, María, la portera palentina, salvó los muebles con un paradón en un mano a mano tras pérdida de Julia.
Y poco antes del descanso, llegó la luz. Saque de María tras falta recibida, Julia de espuela (sí, de espuela, y fue el detalle técnico del partido), balón a Lucía y pase a Naila, que rompió por banda y centró para que Elenita que controló y golpeó al fondo de la red. 0-1 al descanso y sensación de que lo mejor estaba por venir.
Y vino. El cambio al 4-4-2 fue una sinfonía. El equipo se soltó. Luchi rozó el gol con un zapatazo que chocó en el larguero, y Rocío, con 15 años recién cumplidos, anotó su primer tanto de la temporada con un derechazo al segundo palo. Trabajo y esfuerzo son sus apellidos, y eso en este equipo se premia.
En el 68, otra vez Naila (MVP) amplió la ventaja desde la altura del punto de penalti tras un pase atrás, con una picadita al palo en la que nada pudo hacer la portera, puso el 0-3 en el marcador. Finalmente, el 0-4 llegó tras un pase en profundidad de Sara a la espalda de la defensa a Elenita (que no paró de correr en todo el partido), que no llegó, pero forzó el mal despeje y Naila, la más lista de la clase, recogió el balón y la empujó a la red sin dudarlo. Doblete para la palentina.
Hubo también minutos para Laura, que volvió al césped tras toda la temporada lesionada. Detalle que suma. Como los tres puntos, que viajan a Palencia y confirman que este equipo ha vuelto a despertar.
Próximo capítulo: domingo 13 de abril, a las 17:00, en El Otero, contra el CD Milagrosa Las Nieves. Las penúltimas. Una oportunidad perfecta para seguir en bucle… pero del bueno.