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En un ajustado duelo y final del encuentro, los morados tuvieron la canasta para llevarse la victoria ante los líderes de la competición, el San Pablo Burgos (85-87)

Estadísticas del Partido.

Partido en la cumbre, de los de hacer afición. Con un pabellón a reventar. Tras dos partidos en los que la moneda cayó de cara para los morados, esta vez tocó la cruz. Por el resultado y por la lesión de Kamba. Grave, muy grave parece ser.

En lo deportivo, la pelota no quiso entrar en el tiro postrero de Wintering y los árbitros no pitaron falta. Hubiera sido noticia, porque Burgos no entró en bonus ni en el tercer ni en el último cuarto. Victoria por dos puntos para los líderes. La pastilla para el corazón con la que bromeó Guil en la previa, no le hizo efecto hoy al Super Agropal Palencia.

Guil: “Lo del criterio arbitral ha llegado hoy al límite. Ha sido el más dispar que he visto en mi carrera”

Con el cinco habitual (Oroz, Borg, Kamba, Vaulet y Krutwig) nació el Palencia, que se vio desbordado en los dos primeros ataques de toque de retreta de los burgaleses. Dos contraataques. En los pros, las dos primeras faltas de los burgaleses en poco más de minuto y medio de juego. Tanteo de los dos equipos. Más imprecisiones que aciertos en los dos primeros minutos, con un marcador de 2-4. Primer triple de Gudmundsson, mientras los burgaleses noqueaban el ataque local, asfixiando la pintura. Pudo rehacerse Krutwig para anular la ventaja burgalesa.

Cuatro minutos de juego, 8-9 y el hecho más trascendente. Kamba se lesionó en el tobillo. Salió arrastrándose del área de juego y sin poder apoyar su pierna derecha. Hablan, a falta de las pruebas médicas que se están realizando, del tendón de Aquiles. Un duro golpe para el Súper Agropal Palencia.

Empezó a sacar tajada el Palencia de Vaulet que con dos internadas, una en movimiento y  otra posteando, puso por delante a los morados. Comenzó el despliegue de faltas en ataque cobradas por los árbitros en contra del Palencia. Y la desaparición de las producidas por los burgaleses, pero la igualdad era máxima. 18-17 a falta de dos minutos para acabar el cuarto. El Palencia con dos buenas defensas pudo abrir hueco, de cinco. 22-17 y poco a poco ir rascando alguna falta a sus oponentes.

Al final del cuarto, tras una antideportiva pitada a Nguessan, 24-21.

Segundo cuarto.

Tras la segunda falta de NGuessan, Burgos empató el partido a 24. Tiempo para Chema, poco dado a los ataques, mucho mejor defendiendo.

Y ante la reiterada disposición de los árbitros a pitar faltas en favor del Burgos, el Municipal comenzó a cantar lo de Manos Arriba, esto es un atraco. No sería la última vez. 28-28. A la siguiente jugada, falta antideportiva (y no por compensación) de Almazán a Wintering para atajar un contraataque.

Y casi sin solución de continuidad, técnica a Guil por protestar las siguientes decisiones arbitrales cuando los morados iban sólo uno a arriba. Los burgaleses ya habían entrado en bonus.  Se convirtió el partido en un correcalles. Con ataques sin finalizar. Sin anotaciones. 29-29 mediado el segundo cuarto. Vaulet rompió la igualdad con un triple después de que los morados movieran el árbol del Burgos. Y luego Wintering, tirando de individualidad.

Pero en un abrir y cerrar de ojos, Palencia desperdició su ventaja. Tiro de tres de Goloman que entra y Krutwig, poco acostumbrado a defender tan lejos, comete falta. El húngaro falló el adicional: 39-38 a falta de menos de dos minutos.

Kunkel fue el encargado de recalentar el partido para el Palencia. Una, con un triple de su  factoría, después de que los de Guil trenzaran una jugada, a la desesperada, sacando el balón para el americano. Luego, con un  contraataque que acabó con una bandejita: 44-39, marcador con el que los equipos se retiraron al vestuario.

Tercer cuarto.

Buenas defensas, seguidas de ataques sin premio (que no malos ataques) iniciaron la reanudación para el Palencia. Se mantenía la diferencia, que no era poco ante el San Pablo Burgos, líder de la competición.

Encadenaron los morados más ataques sin premio, sólo dos puntos en tres minutos y medio, y el Burgos ya no se quedó a ver pasar la oportunidad. Atajó la ventaja, incluso dio la vuelta al marcador momentáneamente. Pero los morados estaban cerrando el rebote y eso quitaba muchas segundas oportunidades a los visitantes. 4 arriba de nuevo para los de Guil que querían explotar el juego interior, no siempre con acierto.

Entonces, como en el partido de ida, Gudmundsson se desató desde el 6,75 para castigar al Palencia. Dos seguidos y además un tiro libre posterior. Uno arriba para los de la pata del Cid. 54-55

Y otro triple más del islandés ante Borg y sumaba ya 17 puntos. Y otro más de Lapornik. Granizada del Burgos contestada por Kunkel que además propició la pérdida de balón posterior de los burgaleses. Al final del tercer cuarto, 62-61 para los palentinos y a la vista otro final de infarto.

Último cuarto.

Kunkel se erigió en el líder de los palentinos. Dirigía, no siempre con acierto, encestaba, insuflaba ánimo a los suyos y a la grada. Pero el marcador apenas reflejaba esos arreones. Dimitrov le dio un poco de descanso al americano. Mientras, el Burgos que seguía sacando provecho de los tiros de tres (10 de 21 en ese momento). Hasta para ponerse dos arriba: 67-69 a siete minutos para el final.

Tres cambios en el Palencia para meter casi al equipo ‘de gala’, más Manu, y ponerse tres arriba ahora, renta que mantuvo el Súper Agropal Palencia durante varios minutos. Hasta que Diez puso por delante a los suyos. Era el momento temido por Guil. Los últimos cuatro minutos y la desconexión de los suyos. Tiempo muerto, el primero de la segunda parte para los locales. 74-75 a falta de 4 minutos y medio.

De poco sirvió el tiempo. Burgos volvió a enchufar de tres, con Corbalán ahora ya como máximo anotador (18) y logró cuatro de ventaja. El pabellón no estaba conforme con las decisiones arbitrales, que castigaban los ataques palentinos. Nuevo tiempo muerto de Guil.

Pero el triple burgalés y las constantes faltas en ataque de Palencia (así lo entendían los colegiados que no veían las del visitantes) volvió a abrir hueco: 7 arriba para los del San Pablo a falta de dos minutos. 74-81. Y Burgos ya en bonus. Palencia buscaba a la desesperada la victoria que se había trabajado todo el partido. Y cuando se acercaba, la tripleta le daba al Silbo. Pero solo en un sentido, porque los palentinos solo tiraron, tras el descanso, dos tiros libres.

Hasta el final lucharon los morados. Dejando el marcador a solo dos puntos a falta de 13 segundos y con posesión. Sonaba misión imposible en el pabellón. Y lo fue, porque los árbitros no concedieron la personal que Wintering, quizá un poco individualista, pero también con las líneas de pase minadas, reclamó. Había que devolver la de Alicante y ya está devuelta.

Al final del encuentro, 85-87, llevando al límite al líder de la competición, sin Kamba y con un criterio arbitral muy criticado por Guil en rueda de prensa.

Próximo encuentro de los morados, este domingo en San Sebastián. Entre los palentinos, el máximo anotador y más valorado, Vaulet.

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