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‘Solidaridad Globalizada’ trabaja desde hace más de 15 años canalizando la generosidad de los palentinos para ofrecer educación y alimentación a niños de las comunidades más desfavorecidas de Copán

Jesús García-Prieto / ICAL

En las aldeas más desfavorecidas de la región selvática de Copán, en Honduras, cerca de 1.500 niños y niñas han encontrado una oportunidad para salir del círculo de la pobreza gracias a la labor incansable de la ONG palentina Solidaridad Globalizada. Desde hace más de tres lustros, esta organización canaliza la generosidad de los habitantes de Palencia -particulares, asociaciones, colegios e instituciones- para llevar educación básica y alimentación a los menores de una de las zonas más vulnerables del país. En un entorno marcado por la precariedad, donde el acceso a recursos esenciales es limitado, estos proyectos no solo ofrecen herramientas para el aprendizaje, sino también esperanza para un futuro mejor.

‘Solidaridad Globalizada’ nació del compromiso de un grupo de voluntarios palentinos que, sensibilizados con la situación de los niños en Honduras, decidieron actuar. Entre ellos, Elio Moro, cofundador y voluntario, que ha sido una pieza clave en la consolidación de la ONG. “Nuestra meta siempre ha sido que los niños tengan acceso a educación y a una alimentación digna. Creemos que, sin estos dos pilares, es imposible romper el círculo de la pobreza”, explica a Ical Moro, que señala que el lugar donde trabajan, Copán Ruinas, está rodeado por una cincuentena de aldeas y más de un centenar de caseríos.

La solidaridad de los palentinos ha ido creciendo año a año y eso se ha visto reflejado en el trabajo que esta ONG está llevando a tierras hondureñas gracias al aporte económico de instituciones como la Diputación o el Ayuntamiento, pero también con la contribución de particulares que se suman al proyecto.

Desde la asociación este último año han impulsado varios proyectos como el apoyo a las becas escolares o la construcción de escuelas y varios comedores escolares. “En la actualidad contamos con más de 400 niños que comen en nuestros comedores”, asegura Elio. “Las deficiencias en Honduras son de todo tipo, aunque el balance del pasado año ha sido mejor que el de otros años”.

Desde sus inicios, la ONG ha trabajado en estrecha colaboración con comunidades locales, identificando necesidades específicas y diseñando soluciones adaptadas a cada realidad. Los proyectos incluyen la construcción de aulas, la dotación de material escolar, la contratación de docentes y la provisión de desayunos y almuerzos nutritivos. Además, la ONG impulsa talleres de formación para padres y jóvenes, promoviendo el desarrollo sostenible y el fortalecimiento comunitario.

“Entre construcciones, reconstrucciones, comedores y becas alcanzamos las 1.500 personas”, explica. “Les compramos todo el material escolar el uniforme, que es obligatorio en todas las escuelas del país y algún complemento para la familia como comida”.

Con una trayectoria de más de 15 años en la ONG, Moro ha sido testigo del impacto transformador de sus proyectos. “Recuerdo cuando llegamos a la primera aldea. Era horrible, con unas deficiencias terribles a todos los niveles. No había escuela, los niños caminaban horas para recibir clases en condiciones muy precarias. Hoy, gracias a la colaboración de muchas personas, hemos logrado construir varias escuelas y comedores”, comenta.

Elio-Moro-Solidaridad-Globalizada---BRÁGIMO

Para Moro, una de las claves del éxito de Solidaridad Globalizada ha sido la implicación directa de los voluntarios en el terreno. “No solo enviamos recursos desde España, sino que viajamos a Honduras para asegurarnos de que cada euro donado se traduzca en una mejora real. Hemos trabajado mano a mano con los maestros, los padres y las autoridades locales para crear un sistema que realmente funcione”, añade.

El impacto de la ONG se mide en historias concretas de superación. “Algunos de los niños que empezaron con nosotros hoy son maestros, enfermeros o ingenieros. Nos llena de orgullo ver cómo la educación ha cambiado sus vidas y las de sus familias”, señala Moro con emoción.

A pesar de los avances, la labor de Solidaridad Globalizada enfrenta múltiples desafíos. Esta ONG cuenta actualmente con 80 socios y cerca de 120 colaboradores. El acceso a financiación sigue siendo un obstáculo importante, y la situación económica global ha afectado las donaciones. “Dependemos en gran medida de la solidaridad de la gente. Hay meses en los que cuesta llegar a cubrir todos los gastos, pero seguimos adelante con esfuerzo y compromiso”, explica Moro.

Otro reto es la situación de seguridad en algunas zonas de Honduras, que a veces dificulta la implementación de los proyectos. “Hemos tenido que adaptar nuestras estrategias para garantizar la seguridad de los voluntarios y de los beneficiarios”, señala.

Honduras-SOLIDARIDAD-GLOBALIZADA-3A nivel estructural, la ONG trabaja para diversificar sus fuentes de ingresos, explorando nuevas vías como la cooperación internacional y la colaboración con empresas responsables socialmente. También buscan potenciar la sensibilización en Palencia y otras partes de España, organizando eventos y charlas para involucrar a más personas en la causa.
‘Solidaridad Globalizada’ no solo se enfoca en la educación y la alimentación, sino también en la sensibilización de la sociedad palentina. “Es importante que la gente entienda que con pequeñas aportaciones se pueden lograr grandes cambios”, señala Moro. Gracias a donaciones y voluntariado, la ONG ha logrado expandir su alcance y sueña con seguir creciendo.

Aunque, sin duda alguna el momento que Elio no olvida es el de la llegada de la pandemia que dio al traste con muchas de las ayudas que estaban llegando hasta Copán. “Además de la COVID tuvieron dos huracanes que asolaron completamente la zona”, recuerda Moro. “Nuestros comedores dejaron de funcionar porque no había clases y nos dedicamos a repartir bolsas de comida a las familias de los escolares”, evoca.

El futuro de Solidaridad Globalizada está ligado al compromiso de la comunidad. “Mientras haya niños que nos necesiten, seguiremos aquí”, concluye Moro con determinación. Entre los próximos proyectos de la ONG se encuentran la ampliación de sus programas de becas para jóvenes con talento académico, la mejora de infraestructuras en aldeas más aisladas y la creación de alianzas con otras organizaciones para compartir conocimientos y recursos. Además, se está trabajando en la implementación de programas de salud preventiva para los niños, incluyendo vacunaciones y chequeos médicos periódicos.

La historia de esta ONG y de sus voluntarios es una inspiración para todos aquellos que creen en un mundo más justo. Con cada niño que recibe educación y alimento, Solidaridad Globalizada reafirma su compromiso con la dignidad y el futuro de las comunidades más vulnerables.

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