El Consejo de Gobierno aprueba las obras en esta cascada de Pomar de Valdivia y la de Orbaneja del Castillo, en Burgos, ambas catalogadas como hábitat de interés comunitario prioritario
La Junta de Castilla y León ha aprobado hoy, en Consejo de Gobierno, una inversión de 212.349 euros para encargar a Tragsa la restauración de los manantiales petrificantes con formación de tobas calcáreas en la cascada de Orbaneja del Castillo (Burgos) y la cascada de Covalagua, en el municipio de Pomar de Valdivia (Palencia), ambas catalogadas como hábitat de interés comunitario prioritario.
Estas formaciones representan un indicador clave de la calidad ambiental del entorno donde se ubican. Su estrecha relación con el agua y la dependencia de su cantidad y calidad las convierten en ecosistemas frágiles. Esta misma conexión con el agua es la que les confiere su alto valor paisajístico y estético, lo que, a su vez, impulsa su atractivo turístico.
En el caso de Orbaneja del Castillo, la convivencia de estas formaciones con el entorno urbano plantea dificultades, ya que la carretera BU-643 las atraviesa. Además, la gran afluencia de visitantes y el tránsito sobre las tobas generan un desgaste progresivo. En épocas de mayor caudal, existe el riesgo de desbordamientos que afectan las zonas transitables de la toba inferior. En la parte superior, las filtraciones a través del muro lateral provocan la congelación del agua en invierno, lo que incrementa el riesgo en el pavimento.
La cascada de Orbaneja del Castillo supone un motor de desarrollo para la comarca, por lo que las actuaciones previstas buscan preservar su uso turístico sin comprometer su conservación ni la seguridad. La intervención principal se centrará en proteger la formación tobácea de la acción de los visitantes y, al mismo tiempo, minimizar el impacto sobre los propios turistas. Para ello, se instalará una infraestructura integrada en el entorno que permita mitigar su degradación.
Por su parte, las tobas de Covalagua están situadas en el Paisaje Protegido y Monumento Natural de Covalagua, en un área alejada de núcleos urbanos. La formación se divide en dos zonas: la toba superior, atravesada por una pasarela de madera, y la inferior, donde se encuentra una poza de aguas cristalinas.
El principal problema en este enclave es la dificultad de acceso a la zona inferior, debido a su pronunciado desnivel y al deterioro de los senderos. Además, la escasez de infraestructuras dificulta la observación de las formaciones tobáceas y la poza en condiciones adecuadas.
Las actuaciones en Covalagua se centrarán en mejorar la accesibilidad y la señalización de la zona inferior, con el fin de incrementar la seguridad y facilitar la visita.
En ambos enclaves se instalarán pasarelas y miradores, además de instrumentos de medición como estaciones meteorológicas y limnímetros para registrar la altura de la lámina de agua. Asimismo, se llevará a cabo un asesoramiento científico-técnico para evaluar el estado de conservación de los sistemas tobáceos en el norte de Burgos y Palencia.