El Palencia logra una trabajada victoria ante un Gipuzkoa que estuvo a unos minutos de vencer a los palentinos (85-87)

Estadísticas del partido. 

San Sebastián debía ser la piedra de toque para el Súper Agropal Palencia tras un miércoles duro. Derrota ante el líder y baja de larga duración para un puntal del equipo. Todo ante el parón por las ventanas FIBA.

Primer partido post Kamba. Y el jugador morado no podía quedar fuera de la memoria ni de los aficionados (que corearon su nombre) ni del equipo que realizó el calentamiento portando una camiseta en la que le deseaban (y exigían) ‘fuerza’ a su compañero.

Sin Kamba en el arranque del partido, Guil puso sobre el parqué del coso de Illumbe a Borg, Pablo Hernández, Vaulet, Krutwig y a Oroz, que fue recibido con una ovación antes del comienzo del choque. Y la primera canasta del partido fue para el donostiarra al recoger un rebote de tras entrada de Borg.

Pablo fue en esos momentos el jugador polivalente que necesita Palencia: defendiendo, robando, reboteando, parando el juego (con faltas) y anotando. Pero el Gipuzkoa calcaba las jugadas y los morados no lograban abrir hueco. Guil pedía más movilidad a su ataque. 7-9 consumidos cuatro minutos. Tanteo de contención de ambas escuadras, con Palencia perdiendo balones fáciles. Era su debe y su aparente superioridad no cuajaba. Con el 11-12 cambió Guil a todo el equipo, salvo Borg, para darle un puntito más de velocidad y garra.

Y pasó lo contrario. Los locales se pusieron por delante, atacando al Palencia por dentro. 15-12 y el que faltaba por descansar, Borg, fue al banquillo, dejando su puesto a Kunkel. Wintering comenzó a ver que por dentro también se le podía hacer daño al conjunto local y filtró balones a NGuessan o se fabricaba la jugada para él. Parecido le pasó a Kunkel que, tapado como estaba desde lejos, debía penetrar.

Defendía bien Palencia, pero los locales, aún apurando la posesión, lograban anotar para seguir por delante. Hasta el empate de Wintering a 20 segundos del final del cuarto al que se llegó con el marcador de 21-21.

Segundo cuarto.

Con los dos bases comenzó a jugar Palencia el segundo cuarto. Le dio algo más de control en la defensa, y varias galopadas con resultado desigual. Comenzando a jugar rápido, como le gusta a Guil. Cinco puntos por arriba para el Súper Agropal Palencia y tiempo muerto de Odriozola. 24-29 en el marcador con 2 minutos y medio consumidos.

Sin ser un rodillo, el Súper Agropal Palencia fue aumentando su ventaja. Manteniéndola y dándole pequeños impulsos. Buscando a Krutwig por dentro. 8 arriba para los palentinos, hoy de azul. Pero como vino, se fue esa ventaja. A tres se colocaron los donostiarras a falta de tres minutos para el descanso. 37-40. Tiempo muerto de Guil tras ver cómo Vrankic encestaba de tres en la cara de Krutwig.

Siguiente anotación, de tres, para Borg. Y luego otro de Manu. Contestando al Gipuzkoa. 39-46 a falta de 1,30 para volver a los vestuarios. Al descanso, 42-48.

Tercer cuarto.

Y de tres comenzó anotando Wintering para el Palencia ,devuelto por Vrankic con 0’8 de posesión al saque de una banda. Guil reclamaba, exigía, gritaba más intensidad en defensa. Ser menos blando en los ataques, porque los locales es estaban ahora comiendo la tortilla. Perdiendo balones los palentinos, atacando a lo loco. Defendiendo de mirada. 51-54 consumidos tres minutos.

Sin tiempo muerto, Guil recompuso filas. El grupo se calmó. Si no podían atacar a la primera, la amasaban para buscar la veta de Krutwig bajo el aro y colocarse 8 arriba.

Mateo Diaz empezó a hacerle la pascua a los morados, anotando fácil. Tan fácil como le dejaban los palentinos. Así que los locales se colocaron a 4 puntos. 65-69.

Al final del cuarto, 65-70.

Último cuarto.

Como pollo sin cabeza, ni defendiendo ni atacando con serenidad, arrancó el cuarto Palencia. Concediendo faltas, tiros fáciles… La ventaja se esfumó. 70-70 en apenas dos minutos. Wintering pudo poner un poco de tranquilidad, de criterio. Pero le faltaba tranquilidad al equipo. Kunkel, fuera del partido, con solo dos puntos y cuatro faltas no era el que había sido otros días. Y él, como el ejemplo del final del encuentro del equipo. Y Gipuzkoa se puso por delante: 74-72. Dos puntos de los palentinos en casi cinco minutos, errando solos bajo la canasta.

Los locales tampoco estaban finos, pese a las facilidades de la defensa palentina, pero tanto va el cántaro a la fuente que entraron en bonus. Y así fueron sumando para mantener la renta de cuatro puntos.

Pero los de Guil cerraron filas para robar balones en defensa, ahora sí, y dar la vuelta al marcador con un triple de Kunkel (el primero de todo el partido). 80-81

Y como en los últimos encuentros, el partido se fue al final del tiempo.  A falta de 40 segundos, los palentinos estaban dos arriba. Posesión para Guipuzkoa y un ex morado, Petar Aranitovic encesta en penetración para dejar el empate a 83 a poco más de una posesión: 28 segundos. Balón para los palentinos con toda una plaza de toros en contra. La toma Wintering y canasta de tres, dejando 8 segundos para los donostiarras. 83-86.

Los locales aprovecharon su turno para dejar el marcador uno abajo y con solo un segundo de posesión. Tiros para Wintering en la siguiente jugada, y marcador final de 85-87.

Decimoquinta victoria para el Súper Agropal, que sufrió más de lo que esperaba en Illumbe y que encara el parón por las ventanas con la vista puesta en descansar y recuperar e incorporar jugadores y posiciones. Entre los palentinos, el mejor Wintering, con 20 de valoración y también el máximo anotador.

Todo ante varios cientos de palentinos desplazados.

 

-Publicidad-

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí