El proyecto está impulsado por Memoria Viva de los Pueblos, la Universidad Rural del Cerrato, y más de 50 organizaciones de todo el Estado español
La Escuela de los Pueblos convertirá a la comarca de las Merindades en la capital de los saberes tradicionales, la cultura popular y la lucha por un mundo rural vivo. Un proyecto abierto al tejido asociativo y la sociedad en general, impulsado por el Movimiento Popular Memoria Viva de los Pueblos de la mano de la Universidad Rural del Cerrato, la Revista Soberanía Alimentaria y Biela y Tierra, y apoyado por una red de más de 50 organizaciones de todo el Estado español.
Este futuro espacio formativo-experiencial, que tendrá su sede en Quecedo de Valdivielso en la comarca burgalesa de las Merindades, busca dos objetivos principales: la formación de promotores de vida que favorezcan la revitalización y defensa de nuestros territorios, y la creación de un espacio de formación para el movimiento social que sirva para fortalecer los lazos entre los entornos rurales y urbanos, su respeto y conocimiento mutuo, imprescindible para la supervivencia de ambas partes.
Para financiar esta fase inicial han puesto en marcha una campaña de micromecenazgo en goteo.org coincidiendo con el Día Mundial de la Justicia Social. En ella, tanto personas a título individual como colectivos o empresas pueden poner su granito de arena para convertir la Escuela de los Pueblos en una realidad.
Se presentará en Palencia con un encuentro que tendrá lugar este domingo 30 en Husillos. “En la línea del espíritu de la Escuela de los Pueblos, queremos reunirnos personas que se implican en reavivar los pueblos del Cerrato y Tierra de Campos, en promover un cambio social y en conocer y habitar la cultura popular”, explican desde la Universidad Rural del Cerrato, impulsores de esta jornada de la mano de la asociación Encuentro Castellano Espliego, la Fundación Entretantos, el Ayuntamiento de Husillos y el colectivo impulsor de la escuela, Memoria Viva de los Pueblos.
Arrancará con una ruta en la que explorarán y valorarán el patrimonio rural de nuestros pueblos, en este caso de Husillos, con un paseo conociendo los usos que tradicionalmente se le daba al territorio y aprendiendo cómo aportaban a la convivencia natural y social, reflexionando sobre la sostenibilidad ecológica y solidaria de nuestras formas de vivir y relacionarnos con el entorno.
A continuación presentarán el ambicioso proyecto de la Escuela de los Pueblos, su espíritu y objetivos. Contarán además con dos “mesas de sabiduría”, la primera de ellas enfocada a dialogar con niñas y niños, en la que conversarán con personas que realizan labores arraigadas al entorno y que reavivan la vida en el mundo rural, uno de los ejes del proyecto, buscando que no se pierdan estas tradiciones populares que crean comunidad, generan pequeñas economías locales y cuidan su entorno.
Habrá también una comida popular que consistirá en una garbanzada “para dar valor a los productos de la tierra que nos alimentan cuerpo y alma”. Todo esto aderezado con música participativa dirigida por las Tábanas Cantoras, un grupo de mujeres rurales que se juntan para cantar y tocar canciones populares que invitan a la participación activa con ellas: “Cualquiera puede disfrutar y hacer música, porque la cultura popular la construimos y compartimos entre todas”.
Una escuela para luchar por un mundo rural vivo
El proyecto de construcción de la Escuela de los Pueblos está pensado en 4 fases a lo largo de 6-8 años. La primera está ya en marcha, con el apoyo de profesionales externos y mediante campos de trabajo comunitario, tejiendo vínculos entre organizaciones y comunidades.
El primer edificio, que se construirá en la primera fase, contará ya con los espacios suficientes para poder comenzar con las clases, talleres, alojamiento de personas que acudan a las formaciones y un espacio común que podrá también ser usado por la comunidad y otras asociaciones.
Esta Escuela de los Pueblos busca conocer y reflexionar de manera conjunta sobre las causas sociales, económicas y políticas que generan las problemáticas sociales de desigualdad, racismo estructural, abandono de los pueblos, pérdida de los medios de vida tradicionales, de los pastores, de los hortelanos, de los mercados de frutas y verduras… pilares ancestrales de la cultura de los pueblos.
Contará, además de dicha vertiente más teórica o reflexiva, con una formación técnica en agroecología y fruticultura, ganadería extensiva, gestión forestal y del medio natural. También en torno a oficios como la carpintería, la construcción, la cerámica o la herrería, además de la salud comunitaria o la comunicación social.