El choque entre dos camiones, uno de los cuales transportaba una pala eólica, obliga a desviar el tráfico durante una hora en la A62
Hay accidentes que, aunque no causen víctimas, resultan muy aparatosos. Pero el de esta mañana en Magaz de Pisuerga es, sin duda, de proporciones gigantescas… Al menos, en términos quijotescos.
Porque si bien no hay que lamentar ningún herido, el tamaño del problema tomaba la dimensión de su causante: una pala eólica, es decir, una de esas aspas de molinos de viento que a menudo vemos en las carreteras, normalmente en caravana de las tres piezas que componen los aerogeneradores, y que suele sorprender por las enormes proporciones que tienen este tipo deaerogeneradores.
Dos vehículos articulados sufrían a las 12:00 horas una colisión por alcance a la altura del kilómetro 78,100 de la autovía A-62, en el término municipal de Magaz de Pisuerga. Y uno de ellos transportaba una pala eólica. Así que esta leve colisión supuso, por cuestión de tamaño, el corte total de la circulación en sentido Burgos, obligando a la Guardia Civil a desviar el tráfico por la N-620 desde el kilómetro 78,100 hasta el 75.
La situación se restableció una hora después, permitiendo el paso del resto de los vehículos a través del carril izquierdo.