Desde Fecopa se piden “medidas compensatorias” para reducir el posible impacto de la nueva normativa
La implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en Palencia, dirigida a mejorar la calidad del aire, genera inquietud entre los pequeños comerciantes de la ciudad. Así lo ha manifestado la Federación del Comercio Palentino (FECOPA) a través de un comunicado, en el que expresa que, si bien comprende la necesidad de reducir la contaminación, estas medidas podrían afectar negativamente al tejido económico local si no se acompañan de acciones compensatorias y adaptadas a las características de la ciudad.
Aprobada inicialmente una Zona de Bajas Emisiones “que tiene largo recorrido para evolucionar”
Entre las principales preocupaciones de los comerciantes destaca la posible disminución del número de clientes, ya que las restricciones al acceso de vehículos a las zonas comerciales podrían limitar la afluencia de consumidores a los establecimientos. También temen dificultades en la logística, ya que las entregas de mercancías a los negocios ubicados dentro de la ZBE podrían complicarse, generando problemas en la cadena de suministro. Otro punto que inquieta a los pequeños empresarios es la pérdida de competitividad frente a las grandes superficies, que cuentan con mayores recursos para adaptarse a las nuevas normativas.
A estas preocupaciones se suma el impacto económico y social que podría derivarse de la aplicación de estas medidas, incluyendo la pérdida de empleos en el sector comercial y una reducción de los ingresos fiscales municipales debido al menor nivel de actividad económica. Además, los comerciantes consideran que las zonas de bajas emisiones son medidas generalizadas y, por tanto, no tienen en cuenta las particularidades de cada ciudad ni las necesidades específicas de los sectores económicos locales.
Desde FECOPA solicitan a las autoridades municipales que se implementen medidas compensatorias para ayudar a los pequeños comercios a adaptarse a las nuevas circunstancias.
Entre las propuestas destacan la concesión de ayudas económicas, bonificaciones en tasas y tarifas, y la realización de campañas de promoción del comercio local. Asimismo, hacen un llamamiento a que se promueva un diálogo fluido entre las administraciones y los representantes del comercio local, con el objetivo de buscar soluciones que permitan conciliar la protección del medio ambiente con el mantenimiento del tejido económico.
Según el último informe del Ayuntamiento, el origen de la contaminación en Palencia son las calefacciones y el sector de hostelería.
El impacto de la hostelería es relativamente menor en comparación con otras fuentes como el tráfico rodado. Además, muchos establecimientos se han adaptado para reducir sus emisiones, como la instalación de sistemas de ventilación eficientes y la utilización de energías renovables. Eximir al sector hostelero de las ZBE permitiría preservar puestos de trabajo y proteger la actividad económica local, sin comprometer significativamente los objetivos de mejora de la calidad del aire.
“En definitiva, lo que se propone desde la Federación del Comercio Palentino es que la delimitación de la ZBE no sea lesiva para nuestra ciudad ni para nuestros pequeños comercios”, concluyen.