La feria de referencia en la Península Ibérica en años impares, ocupará los cuatro pabellones a partir del martes 28, con 120 expositores directos y 350 marcas nacionales e internacionales
ICAL
El papel de la mujer rural, la oportunidad de los cultivos leñosos, los industriales, la inteligencia artificial aplicada al sector agrario y ganadero y los regadíos centrarán las jornadas técnicas de la VIII edición de Agraria, la feria de referencia en la Península Ibérica en años impares, y que se celebra en Valladolid desde el martes 28 al viernes 31 de enero, días en los que ocupará los cuatro pabellones del recinto y espacios de exhibición al aire libre, con 120 expositores directos y 350 marcas nacionales e internacionales. En total, más de 30.000 metros cuadrados en los que fabricantes, importadores y distribuidores presentarán las novedades en soluciones para el sector primario.
La presentación del certamen corrió a cargo del director general de Feria, Alberto Alonso, José Antonio Rubio, del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León y Cantabria (COIACLC), así como representantes de las organizaciones agrarias, encargadas de organizar algunas de las conferencias y mesas redondas en colaboración con la institución ferial, informa Ical.
Durante cuatro jornadas, los visitantes encontrarán máquinas, equipos y servicios para todo tipo de cultivos, desde los extensivos de las mesetas hasta industriales, leñosos, forrajeros, etc. Participan empresas procedentes de España, Portugal, Francia, Italia, Alemania, Dinamarca, India, Estados Unidos, Turquía, etc. El perfil de las empresas expositoras incluye grandes multinacionales y también pymes de carácter familiar; y su procedencia geográfica dibuja un mapa con diez comunidades autónomas españolas y todas las provincias de la Comunidad, excepto Soria. Alonso recordó que en la última edición llegaron visitantes de todas las regiones españolas y portuguesas, y de casi todas las provincias, lo que constata que es una feria “de gran repercusión para todos”.
Alberto Alonso manifestó que Agraria afronta esta nueva edición con la “ilusión intacta y dispuestos a seguir siendo una referencia para los profesionales de la Península Ibérica”. “Los contenidos que ofrece a los visitantes son interesantes, tanto por la oferta comercial que presentan los expositores como por el programa técnico”, sostuvo el director de la Feria.
Conferencias y mesas redondas
Así, uno de los ejes de Agraria corresponde al intercambio de conocimiento, análisis, debate y presentaciones a través de conferencias y mesas redondas. Así, el martes por la mañana, a partir de las 10.15 horas, Asaja organiza un encuentro con agricultoras y ganaderas de Castilla y León, que abordarán el papel de la mujer rural. Ya por la tarde, a partir de las 16.45 horas, tendrá lugar una jornada sobre cultivos leñosos: almendro y pistacho, en colaboración con UPA.
El miércoles 29 de enero, a partir de las 10 se lleva a cabo la mesa ‘La inteligencia artificial aplicada a la agricultura, por parte de la Asociación Vallisoletana de Agricultura de Conservación (AVAC) y Empresa Agraria. Le seguirán ponencias sobre la comercialización de cereales, a cargo de Coag.
El jueves, a las 10 horas, otra jornada analizará la PAC, los cereales y cultivos industriales; a la que seguirá una ponencia sobre comercio internacional de maquinaria agrícola y las oportunidades para las empresas españolas, protagonizada por la delegada de Icex en la Comunidad, Isabel Clavero. Por la tarde, otra mesa sobre cultivos leñosos centrará la jornada, en este caso sobre el olivo y el nogal.
Las mesas redondas concluyen el viernes, a partir de las 10 horas, con una mesa sobre los retos del regadío, y que organiza el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León y Cantabria (COIACLC).
Transferencia de conocimiento
Entre las novedades de esta edición se incluye la convocatoria, en colaboración con el Consejo de Colegios de Ingenieros Agrónomos de España, del primer Premio Agraria que distinguirá los mejores trabajos fin de máster en Ingeniería Agronómica. A esta primera cita se han presentado 24 trabajos de las demarcaciones de Albacete, Aragón, País Vasco y Navarra, Castilla y León y Cantabria, Cataluña, Levante y Andalucía.
La iniciativa quiere reconocer el esfuerzo innovador de los estudiantes y favorecer el encuentro con el sector empresarial de la maquinaria agrícola. Servirá, además, para poner valor la figura de los ingenieros agrónomos y dar visibilidad a propuestas que contribuyan al desarrollo agrario en un escenario que requiere, cada vez, profesionales capaces de dar respuestas innovadoras a los retos que plantea el futuro para nuestro sector agroalimentario.
Las temáticas de los trabajos presentados abordan aspectos tan heterogéneos como técnicas de teledetección en peritación de daños agrícolas, diseño y construcción de naves o plantas de transformación alimentaria, instalaciones de regadío en España y Angola, secuestro de carbono en el viñedo o las actitudes de los consumidores hacia productos alimentarios elaborados con insectos.
Los criterios de evaluación primarán aspectos como las nuevas estrategias de desarrollo agrario, la innovación tecnológica, tanto en procesos productivos como en el de las infraestructuras necesarias para desarrollar la propuesta presentada en el TFM, la originalidad, etc.
El jurado seleccionará los seis mejores trabajos, de los cuales los tres primeros recibirán dotaciones económicas de 1.500, 700 y 500 euros, respectivamente. La entrega de galardones tendrá lugar el miércoles 29 de enero en la Feria de Valladolid.
En este sentido, Alberto Alonso añadió que más allá de la oferta comercial del certamen, que es el “motor central”, Agraria es la “fiesta del campo, un momento de celebración que por la época del año, permite que todos juntos hagan balance y se vean expectativas para dar visibilidad a un sector tan importante”.
Participación de las opas
El presidente de Asaja, Donaciano Dujo, consideró un “orgullo” poder trabajar y colaborar en todas las ediciones de Agraria, una feria a la que los agricultores acuden con dos objetivos: conocer las “principales novedades” para adquirir la maquinaria que necesitan para su explotación; pero también “es un día de fiesta para ellos y vienen a disfrutar”. “Aunque no tengan interés en comprar, se sienten orgullosos de ver esa maquinaria, que es la herramienta de su trabajo”, aplaudió Dujo, quien precisó que Castilla y León “es el granero de España, con el 40 por ciento del cereal del país”, y es la autonomía “donde la agricultura y ganadería es más profesional, con lo que es lógico que haya una feria Agraria en la Comunidad y que en 2025 es la más importante del territorio peninsular”. “Solo nos falta que este reflejo de ilusión se traslade a las instituciones, principalmente europea y nacional, para avanzar hacia una agricultura productiva, profesional y libre”, remarcó.
Por su parte, el secretario provincial de Coag, David Garrido, matizó que su organización celebra en la Feria una jornada sobre comercialización de cereales, un sector en el que los precios “son cada vez menos rentables” y este análisis “puede ser interesante para ayudar al agricultor a entender el mercado y conseguir una mejor venta de su producto”. “Queremos intentar hacer algo más que no solo sea ver maquinaria”, argumentó.
Igualmente el secretario autonómico de UPA, Aurelio González, ensalzó que Agraria es una feria “referente” para agricultores de dentro y fuera de Castilla y León y precisó que “solo está por debajo de las de Zaragoza y París”, dado que “poco a poco se ha hecho un hueco en la ideología de los agricultores”. Y coincidió en que “aunque no haya intención de compra, es un día que hay que venir a la feria”.
Señaló que UPA organiza una jornada dedicada a los frutos secos, porque Castilla y León “tiene una potencialidad enorme y es un cultivo que utiliza poco agua”. “Con el agua de una hectárea de maíz se podrían gestionar siete u ocho de frutos secos. Y con 40 hectáreas podrían vivir cuatro familias; y eso sí que es fijar población”, detalló González, quien animó a participar y conocer el certamen.
También participó el coordinador de UCCL en Valladolid, Valentín García, quien puso en valor este sector “estratégico, puntero a nivel mundial”, con “nuevas tecnologías a la vanguardia”. “Los robots en ganadería y algunos tipos de agricultura son claves, por lo que es importante venir a informarse y ver las últimas novedades”, explicó. De hecho, actualmente los agricultores y ganaderos “han cambiado el chip que había sobre ellos, pues no tiene nada que ver arar con un par de mulas que montarse en un tractor y cosechadora de los más modernos, para los que hay que ser medio ingeniero”.
Para concluir, tomó la palabra, José Antonio Rubio, doctor ingeniero del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Castilla y León y Cantabria, quien ensalzó que los alimentos de los que “disfrutamos ahora son los mejores de la historia, por seguridad alimentaria, control exhaustivo, épocas de consumo; y esto hay que valorarlo, no ir siempre a lo más barato, como se ha puesto de moda en el textil, por ejemplo”. “El campo ahora está lleno de tecnología. Antes se quedaban los que no querían ir a otros sitios. Ahora se quedan los profesionales y que quieren dedicarse a ello”, sostuvo. Además, manifestó que el sector es el principal “defensor del medio ambiente, gracias al cual se evitan incendios, maleza y los caminos están en buenas condiciones”.
En el marco de la Feria, Rubio alabó su “consolidación”, un sector que “también ha cambiado y en el que Valladolid ha aguantado”, gracias, entre otros ámbitos, a que además de una muestra cuenta con “importante conjunto de conferencias”.
Entre las jornadas que tendrán lugar estos días, incidió en la relevancia de la dedicada a frutos leñosos, como los almendros y pistachos, porque Castilla y León “tiene condiciones para tener grandes superficies, tras el pequeño boom que ahora se está conteniendo”. “Son cultivos muy técnicos. Valen mucho dinero y hay que cuidarlo, hay que hacer números, podas, un buen plan de amortizaciones y cultivo. Castilla y León podría ser un referente”, pronosticó.
También se refirió a la jornada sobre el olivo y el nogal, que “pueden tener su oportunidad en lugares periféricos del sur de la Comunidad y donde hay menos heladas, siempre en la búsqueda de los distintos microclimas, que son muchos en esta tierra”. Por último, disertó sobre la mesa redonda de nuevas tecnologías en regadíos, dado que el agua “es la ley del campo y hay que explotarlo de forma moderada y mucho conocimiento”.