Juan Valverde de Amusco fue un destacado médico y anatomista del Renacimiento. El 500 aniversario de su nacimiento es una oportunidad para reconocer y divulgar el legado del genio amusqueño
De la importancia del legado a la ciencia de Juan Valverde de Amusco (1525-1588?) da cuenta Juan Luis Arsuaga, director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos, quien le sitúa como «el científico español más importante de la historia tras Ramón y Cajal». ¿Pero quién fue este científico nacido en Amusco hace 500 años?
Juan Valverde de Amusco fue un destacado médico y anatomista del Renacimiento. Su infancia y adolescencia carecen de documentación precisa, aunque se presume que inició su formación en la Universidad de Valladolid antes de trasladarse a Italia, donde alcanzó su máximo desarrollo profesional.
Su contacto con figuras como Realdo Colombo y Andrés Vesalio, así como su implicación en centros de prestigio como la Universidad de Padua y el Hospital Espíritu Santo en Roma, marcaron su carrera y le permitieron realizar aportaciones significativas a la anatomía y la medicina.
Tribuna de opinión: V Centenario del nacimiento del anatomista amusqueño Juan Valverde
Valverde se formó en un contexto histórico marcado por el Renacimiento, un periodo de renovación científica y cultural que permitió superar las limitaciones de la medicina medieval, basada principalmente en las teorías de Galeno.
Las investigaciones de Valverde se desarrollaron en torno a la disección humana y la corrección de errores galénicos, lo que le permitió avanzar en el conocimiento del cuerpo humano y la neuroanatomía.
En 1556, publicó su obra más influyente, Historia de la composición del cuerpo humano, escrita en castellano y acompañada de ilustraciones detalladas realizadas con buril de cobre, lo que mejoró la calidad visual respecto a obras anteriores como la de Vesalio. Este tratado fue fundamental para la difusión del conocimiento anatómico en Europa, con múltiples ediciones y traducciones que se extendieron hasta el siglo XVIII.
La obra de Valverde no solo destacó por su contenido científico, sino también por su contribución a la creación de un lenguaje anatómico en castellano, haciendo accesible el conocimiento médico a un público más amplio. Su manual introdujo términos derivados del lenguaje cotidiano, como «morcillo» (músculo) o «rabadilla» (cóccix), adaptando así el conocimiento científico a un contexto práctico y comprensible.
El legado de Valverde incluye la promoción de la disección humana como método de aprendizaje, la introducción del español como idioma científico y la difusión de un modelo educativo basado en la experiencia directa. Gracias a su trabajo y al de contemporáneos como Vesalio, se ampliaron significativamente los conocimientos sobre el cerebro y sus funciones, sentando las bases de la anatomía moderna.
El 500 aniversario de su nacimiento es una oportunidad para reconocer y divulgar el legado del genio amusqueño.