ruben díaz “Digerir para dirigir"

Baloncesto base en Palencia (@fotografia.rdiaz)

Hace unas semanas que a través de las redes sociales vi una publicación que me hizo leer con atención e intentar reflexionar un poco sobre estas palabras, aunque desconozco la autoría de las mismas.

Tanto en la vida, como en el deporte nos vamos a encontrar la figura de un líder. Pero detrás de esta palabra, se esconde algo más que mandar y esa es la cuestión que nos aborda hoy. A menudo la gente confunde lo que es liderar con la palabra mandar, en cierto modo sí tiene un paralelismo, pero no es lo mismo. Yo lo comparo un poco con el respeto, es algo que se gana y no es necesario dar gritos, imponer a la fuerza, malos gestos… y es la diferencia de cuando alguien se piensa que tiene respeto porque le tienen un miedo impuesto, al final te hacen caso por miedo a una consecuencia de un mal acto y no por un respeto hacia la persona. Esto se puede aplicar a directivos de clubs, entrenadores, capitanes… y aunque es una labor muy difícil para cada uno de ellos, cada cual elige su forma de liderar.

Un líder no es aquel que reprocha o corrige de malas formas a los demás sus errores y no ve los suyos, y es que hace tiempo una persona que sabe mucho de esto me dijo en cuanto a ciertos privilegios que afectan al liderazgo en un equipo “no puedo tratar a todos por igual, pero las normas son para todos las mismas”. La verdad es que razón no le faltaba y es como cuando eres padre y tienes hijos, hay una parte troncal en la educación personal de ambos, pero cada uno reacciona de una manera a las cosas y eso es por su forma de ser. Lejos de las comparaciones de “eres igual que este o aquel”, hay personas que necesitan un estímulo para que reaccionen y otros un abrazo para sentirse parte de algo.

Muchos de esos líderes impuestos se van a un segundo plano por estar cerca de otros líderes naturales que lo hacen de manera sencilla y saben leer las miradas o silencios de los demás, sabiendo cual es su sitio y su momento para echar una  mano.

Es un poco como estar detrás de la cámara, se aprende y captas muchas cosas al estar en silencio y en segundo plano observando lo que pasa a tu alrededor. Estos liderazgos se demuestran cuando las cosas no salen bien, es cuando las situaciones adversas revelan el fondo personal de cada uno y lo que llevan dentro; cuando todo va bien, son todo abrazos y risas.

El resumen puede quedar sintetizado en que : Liderar es influir más que mandar. Yo admiro a los líderes que hacen que parezca fácil, sin sobreactuar y logrando alcanzar la sencillez.

-Publicidad-

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí