El pívot del Súper Agropal reconoce que hace dos años a él le asaltaron las dudas cuando se lesionó el tendón de Aquiles, pero que con trabajo y sufrimiento se recuperó
Pocos pueden saber mejor lo que supone una lesión del telón de Aquiles que quienes lo han sufrido. El trabajo que conlleva el recuperarse, el dolor que se sufre, las dudas que asaltan la mente. Uno de ellos, de los que han salido exitosamente de la rotura del tendón de Aquiles, es Chema González, pívot del Súper Agropal Palencia que hace unos días, al ver cómo un compañero, Mathieu Kamba, sufría la misma lesión, vio como los seis meses que siguieron a su lesión en diciembre de 2022, se le retornaron a la cabeza. Hasta volvió a sentir dolor.
“Cuando en el descanso me lo dice Kamba, que era el Aquiles, y miré a Joseda, que es un poco el que me hizo la valoración y que acertó con la valoración en mi caso, y cuando me dijo que era 100% Aquiles… La verdad que mal, muy mal. De hecho, empecé yo hasta a notar dolor”, señala emocionado Chema, que ha compartido vestuario con Kamba en los últimos tres años, juntos en el banco.

temporada. / ACB Photo – Víctor Quintana.
“Empaticé. La segunda parte estaba como con molestias, y la verdad que fue una noche dura, pensando mucho en él, porque lo aprecio un montón. Al día siguiente hasta me levanté con dolor, que no me había pasado nunca, y me tocaba, y decía, joder, ¿por qué me duele?”.
Por todos los recuerdos de seis meses de lucha que es lo que ahora le espera a su compañero, que acaba de ser operado de forma satisfactoria.
🏥 @KambaSlice ha sido intervenido hoy, 14 de febrero, de forma satisfactoria en la Clínica Asepeyo de Coslada de Madrid.
💜 Desde el club le enviamos todo nuestro cariño y apoyo, y le deseamos una pronta recuperación. ¡Ánimo, Kamba! pic.twitter.com/uLwZRcLU92
— Súper Agropal Palencia (@Palencia_Basket) February 14, 2025
Tanto que Guil deseaba hoy en la rueda de prensa previa al partido de Gipuzkoa que en agosto esté para empezar pretemporada. Aquí, en Palencia, o donde decida. Seis meses de trabajo que empiezan ya. Porque José Daniel Revuelta, fisioterapeuta del Súper Agropal Palencia, ya ha estado planificando el trabajo a desarrollar y que Kamba llevará a cabo en el seno del que ha sido su club durante las últimas tres temporadas.
Un camino que ya conoce, como asegura Chema. “Va a ser un proceso, a ver, no hay que mentirle. Él lo ha vivido conmigo porque hemos estado tres años juntos, y va a ser un proceso duro”. De hecho, Kamba y Chumi estaban detrás del pívot morado cuando se rompió el suyo en un entrenamiento. “Pensaba que uno de los dos me había dado una patada en el Aquiles. Y cuando me dijeron, no, no, ha sido solo, dije, madre mía, pues adiós”.
Pero no llegó el adiós, sino que trabajó para volver a reincorporarse al equipo y acompañarle a y en la ACB. “Yo sé que él lo va a conseguir porque es un currante, nada más hay que verle cómo es su forma de jugar, cómo entrena, cómo es su físico, y sé que lo va a hacer sin problemas”.
Pero el dolor de la recuperación y las dudas también asaltan a los más bravos. “Es verdad que es una lesión que ha retirado jugadores y que tiene que trabajar duro, y que hay un momento donde te pones a trabajar y ves que no avanzas, no avanzas, no avanzas” y que duele. “Tiene que ser duro de cabeza, y ahí para eso también estoy yo, para animarle, para que siga trabajando, porque al final se consigue”.
¿Secuelas físicas? Pues sí quedan. A la vista, incluso. Chema González explica que con la intervención para coser el tendón este queda un poco más grueso, que se nota “la puntada” y que el gemelo no es simétrico con el de la otra pierna. “Es menos grueso y empieza más arriba”, explica sacándose la zapatilla y el calcetín para evidenciar la diferencia.
Seis meses de sufriemiento porque “Joseda hace daño”. Estira y estira para recuperar la movilidad, la tensión y la fortaleza del tendón más fuerte del cuerpo. “Luego he sabido que gracias a ese dolor, a ese trabajo de Joseda, he podido volver”. “Me encuentro bien, sé que él es un proceso que lo va a hacer. Cuando tenga esos momentos de duda, sé que voy a estar ahí yo para animarle para que siga adelante”. Porque los habrá. “El dolor va a estar ahí, el otro día me dolió a mí, y va a tener que vivir con ello. ¿Pero rendirse? Creo que no está en el ADN de Kamba, igual que no lo está en el mío y no creo que en ningún momento lo vaya a dejar, estoy totalmente convencido”.
Tanto, que augura que la temporada que viene volverán a entrenar para recuperarse totalmente. “En su caso, es un tío con mucha potencia, pues hasta que llegue a saltar con su pierna buena, le va a costar”, pero como bromea Chema, “igual saltando medio metro menos le sigue sobrando”.