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La presidenta de la Diputación de Palencia reconoce la labor del obispo emérito en la lucha por los más desfavorecidos con la creación de la Fundación Hombres Nuevos

La presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, lamentó hoy el fallecimiento del obispo emérito de Palencia, Nicolás Castellanos, del que aseguró que era un hombre empeñado en “construir una nueva sociedad a partir de la práctica cotidiana, individual y colectiva, de la solidaridad y la justicia social”.

La presidenta de la Diputación de Palencia puso en valor la labor del obispo emérito en la lucha por los más desfavorecidos con la creación de la Fundación Hombres Nuevos en 1999, de la que la institución provincial es patrona. “Apostó por los más desfavorecidos en su vida, y desde la institución provincial le debemos esa vocación y esa labor tan encomiable, que agradecemos”.

En un escrito recogido por la Agencial Ical, desde la institución provincial aseguraron estar de luto “porque ha fallecido un hombre grande, y un palentino ilustre. Un hombre de fe, cristiano y humanista. La presidenta de la Diputación quiso hacer llegar en nombre de la institución que preside, este pésame y el reconocimiento público a su figura y “mostrar un profundo agradecimiento por todas las obras de calado social con todas las iniciativas que llevó a cabo a través de su Fundación que han hecho de este mundo un sitio un poquito mejor”.

Sobre el obispo emérito, recordaron que posee numerosos premios y distinciones en todos los ámbitos, fue Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1998 y Premio Castilla y León de Valores Humanos en 2002 y candidato a Premio Nobel de la Paz, en 2022, “pero, ante todo y sobre todo, los palentinos debemos estar orgullosos porque sobre todo, fue un hombre bueno que renunció a su ministerio como obispo de la Diócesis de Palencia para dedicarse a los más pobres”.

Finalmente, el comunicado recogía las palabras que el actual obispo, Mikel Garciandía, tuvo ayer en memoria de Nicolás Castellanos, en las que agradecía el legado y “el cambio de vida sustancial de tantísima gente en sus misiones de América”.

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2 COMENTARIOS

  1. Yo lo conocí personalmente. Era un hombre bueno. Amable, abierto, sincero. Siempre le seguí en su tarea pastoral. Persona excepcional, ya demostrado en su renuncia a la sede episcopal de Palencia. Dios lo tendrá cerca de él. Descanse en paz, D. Nicolás.

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