De la Peña presenta una gran exposición con 26 cuadros en el Centro Cultural Provincial
Con 86 años y una larga trayectoria artística, Antonio de la Peña inauguraba el pasado 26 de febrero una gran exposición en el Centro Cultural Provincial de la Diputación de Palencia, que pretende ser una antología de toda una vida dedicada al arte.
A los 26 cuadros que se expondrán en la sala, muchos de ellos de gran formato, se une un pequeño rincón con las herramientas del pintor en torno a un caballete y un resumen de recuerdos fotográficos, diplomas, reconocimientos y premios.
Con los cuadros colocados aún sobre el suelo preparados para ser colgados, Antonio de la Peña, acompañado por Eugenio Medina, comisario de la exposición, recibe a Palencia en la Red / PaCO Magazine para hablar de su fértil trayectoria artística, que ha desarrollado en Bilbao, ciudad a la que llegó a los 15 años con su familia. De la Peña nació en Palencia el 6 de julio de 1938.
El título de la exposición, ‘Pintor de Castilla… Pintor de la ría’, refleja ya su contenido: marinas, paisajes y viejas estampas castellanas.
De la Peña afronta esta exposición como punto y seguido en su trayectoria. «He traído cuadro pintados hace años y, como sigo pintando, hay obras recientes. Cuando llega uno a una edad y cree que está maduro, no se ve mucho la diferencia de hace diez, veinte años, respecto a lo que pinto ahora. Soy un pintor impresionista. He cogido un camino recto, y al ser tan recto, y como pintando soy más maduro, estoy satisfecho con lo que pinto», señala Antonio de la Peña.
La muestra reúne cuadros del mar y de Castilla. «Como vivo en Bilbao y me llaman allí ‘el pintor de la ría’, me veo obligado a pintar la ría. Porque la gente vasca que va a mi estudio quiere ver cuadros de la ría. Eso no quita que también he pintado los puertos pesqueros de Palma de Mallorca y de otras localidades costeras que he visitado, que son maravillosos», agrega el artista. De la Peña destaca el gran formato de los cuadros que presentará en Palencia.
«Peco de tamaño grande, pero estoy contento con esta luminosidad de la sala del Centro Cultural Provincial, por lo que la exposición resultará un espectáculo. Esto es una catedral, la verdad. Estoy orgulloso de que me hayan reconocido para exponer aquí», agrega.
De la Peña recuerda que cuando hace 70 años se desplazó con su familia a Bilbao notó el cambio de paisaje. «Me crié en esta tierra castellana, viendo las amapolas, las ovejas, los campos, los caminos polvorientos… Al marcharme a Bilbao, me encontré con la ría bilbaína, llena de polución, de barcos, de gánguiles, de dragas, de gabarras, de altos hornos…, y no sé por qué a un castellano como era yo, sin querer me picó la ría y llevo años pintándola», asegura.
Pero la ría que encontró hace siete décadas ya no es la que era antes. «La ría ahora ya está muy desnuda desde que llegó el museo Guggenheim y el turismo, ya que toda la polución que había de barcos, de gánguiles, de dragas, ha desaparecido. Hoy en esa ría marinera o industrial solo hay pescadores intentando coger allí gulas», señala.
Para el pintor De la Peña, aquella ría era más atractiva que la actual. «La ría, con aquel ambiente fabril y llena de polución, era muy bonita. Ahora está desnuda por completo. Ahora allí no se ve ni un barco, solo se ven pescadores con la caña a ver qué sacan. Prefiero la de antes a la de ahora. La de ahora ya no me dice nada», sentencia.
No obstante, él continúa pintando la ria bilbaína. En la actualidad, está pintando un cuadro de un encargo que le pidieron del Guggenheim. «Pinto el museo, pero para dar un poco de fuerza y de ambiente, como está la ría al lado del Guggenheim, he metido unas embarcaciones para dar vida a lo que siempre ha sido la ría», agrega.
HOMENAJE A CASTILLA
La exposición no se olvida de la Castilla natal del pintor, ya que prácticamente la mitad de los cuadros están inspirados en su tierra de origen. «Soy castellano, soy palentino y siempre llevo esta tierra en mi corazón. Hace años expuse en Buenos Aires, Argentina, a donde llevé mi pintura impresionista, muy sorollesca, y llevaba mi Castilla, mi Becerril de Campos, principalmente, porque hago patria, como con Grijota o Villaumbrales.
Son pueblos muy pictóricos y entonces me veo en ellos. Y no te digo nada de las ovejas. Me gusta pintar mucho las ovejas, las trillas antiguas, cuando se cantaba la campanera… Siempre verás en mis exposiciones a mi Castilla, siempre Castilla. ¡La amo, la quiero!», exclama.
De la Peña, a sus 86 años, se ve aún muy activo como pintor. Sigue trabajando y creando belleza a través de sus cuadros. Y se «remite a la paleta rica de colores» que utiliza. «Tengo una pintura muy impresionista, muy luminosa, sinceramente, debido a mi Castilla. Siempre he trasladado la luminosidad que tiene Castilla, con esos amarillos que siempre que puedo los meto en todos los cuadros», asegura el pintor, que tiene sus grandes referentes pictóricos en Velázquez, Soroya, Tiziano, Rembrant…
Las marinas que presentará De la Peña proceden de la ría de Bilbao, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera, Santurce, San Juan de Luz, Bermeo, Palma de Mallorca y Venecia, mientras que los temas castellanos tienen como punto de partida su localidad, Becerril de Campos y las viejas labores agrarias, como la trilla.
«Como soy el pintor de la ría de Bilbao, la gente que valora mi obra va a mi estudio y me me piden cuadros de la ría de Bilbao, de una ría que ya no existe, porque la de ahora no me dice nada. Tengo mucha documentación gráfica, y de lo que yo he pintado antes, de cómo era la ría de Bilbao antes de que se quedara desnuda», señala.
Antonio de la Peña juega gráficamente con sus manos para aseverar que sigue pintando. «Le pido a Dios todos los días en mis pequeñas oraciones que me siga dando fuerza para poder pintar. Ahora pinto con la izquierda, no es que pinte con la izquierda, pinto con la derecha, pero ayudado con la mano izquierda, porque ya la derecha se cansa un poco y tiene que recibir apoyo. Sigo pintando por mediación de la mano izquierda, que para eso son hermanas, y se tienen que ayudar la una a la otra», concluye.
Esta nueva exposición de Antonio de la Peña, que permanecerá abierta desde el 26 de febrero al 23 de marzo, se une a las más de noventa que ha celebrado, tanto individuales como colectivas, y muchas de ellas en Palencia –especialmente en Expo Aire y en Arte-Natura–, donde ha colaborado primero con el grupo Muriel y ahora con Thieldon, que en 2023 le entregó uno de sus premios por su trayectoria artística.