El Geoparque palentino-burgalés trata de dar con la alimentación preferida por las rumiantes del programa de ganadería extensiva por medio seguimientos con nuevas tecnologías y conocer sus diferentes comportamientos
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, se preguntaba Philip K. Dicken en la novela homónima que dio origen a Blade Runner. Lo que está claro es que contar ovejas ha sido desde hace siglos la tisana homeopática estrella para soñar. Pero, parafraseando a Helen Lovejoy en Los Simpsons, ¿Es que nadie va a pensar en las ovejas? ¿En qué sueñan? o mejor dicho ¿con qué sueñan relamerse la boca y rumiar con placer y fruición?
Es eso, entre otras cuestiones, lo que se han decidido a averiguar en el Geoparque de las Loras, entre Palencia y Burgos, con varias explotaciones de ganado extensivo, tipo de ganadería que se quiere extender en la zona. Saber qué pastos son los que consumen con mayor satisfacción las rumiantes, en qué época del año…
Dar respuesta a estas y a otras preguntas es el objetivo de la acción coordinada por el Grupo de Acción Local ACD Montaña Palentina y Argeol que se acaba de poner en marcha en el Geoparque Las Loras y en la que participan un total de cinco profesionales de la ganadería extensiva del territorio incluido en el Geoparque Unesco de Las Loras.
El proyecto, con la extensa denominación de Nuevas tecnologías para el análisis de la evolución de la biodiversidad en las zonas de pasto ganadero, se está desarrollando dentro de Laboratorio GAD-EX -iniciativa que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU- y su objetivo final es realizar un estudio de campo para ver las características de los pastos y de la biodiversidad antes del inicio del proyecto y al finalizar el mismo.
La acción ya ha comenzado en zonas de pasto del Parque en la parte burgalesa. En concreto en Huérmeces, Arcellares del Tozo, Quintanas de Valdelucio, Fuenteodra y Basconcillos del Tozo, con cinco explotaciones incorporadas a la iniciativa. “Cada explotación presenta unas particularidades diferentes en cuanto a cabezas de ganado, manejo y zonas de pastoreo, por lo que se esperan unos resultados muy interesantes que después podrían replicarse a otras ganaderías y territorios”, explican desde organización de este proyecto. De hecho, Laboratorio GAD-EX, que se articula en torno a más de una decena de acciones, pretende ser precisamente eso, un laboratorio al aire libre para probar las acciones más novedosas y experimentar en el propio territorio con ellas.
El comportamiento de las rumiantes.
Para monitorizar lo que hacen las ovejas de los rebaños implicados, los ganaderos y ganaderas participantes en esta iniciativa -Ana Belén Antón, los hermanos Fernando y Álvaro Arroyo, Fernando del Olmo, José Luis Corralejo y Marcos Millán- han recibido varios collares que, gracias a la tecnología NB-IoT, permitirán recabar información, incluso en los lugares sin cobertura.
“En su día, la acción fue adjudicada a la empresa Cernua Estudios Ambientales, que es la que ha proporcionado dichos collares a los participantes en la acción”, explica José Ángel Sánchez, director científico del Geoparque Las Loras e integrante de Argeol, entidad que lidera el Laboratorio GAD-EX. “En un principio, la idea era diseñar y desarrollar una app específica para la recogida de datos de seguimiento de itinerarios de pastoreo a través de la tecnología GPS, pero después descubrimos que esta herramienta ya existía y ha sido utilizada por diferentes entidades para hacer estudios similares a este”, continúa. Concretamente, ha sido la empresa Digitanimal la que ha aportado dicha tecnología.
Para analizar los datos recogidos gracias a la tecnología NB-IoT -diseñada específicamente para dar soporte a equipos que necesitan conectarse a la red móvil en lugares con difícil acceso- se ha confiado en la experiencia y el conocimiento de Cernua Estudios Ambientales, una empresa que presta servicios profesionales de consultoría ambiental, especializada en la biodiversidad y que está localizada en el pequeño pueblo palentino de Villaescusa de las Torres, situado también dentro de los límites del Geoparque Las Loras. A través de la información recabada, esta entidad tratará de analizar el comportamiento de las ovejas, en qué pastos paran más, en cuáles prefieren no permanecer mucho y también estudiará en qué medida la presencia de la ganadería extensiva favorece la biodiversidad.
Porque la recuperación e implementación de la ganadería extensiva es una de la apuesta de Las Loras. Así surgió la iniciativa “Laboratorio Gad-Ex”, proyecto que engloba acciones concretas, como la del monitoreo de las ovejas, para mejorar la biodiversidad a través de la ganadería extensiva, “estimulando la transición en los próximos dos años hacia un modelo de ganadería moderna y sostenible que asegure un relevo generacional sobre el que garantizar su supervivencia”, indicaron.
El proyecto engloba otras 10 acciones relacionadas con distintos ámbitos involucrados en la actividad de la ganadería extensiva, un modelo de producción que “promueve la conservación de la biodiversidad en territorios rurales como el que componen el Geoparque y el conjunto de la Montaña Palentina”.
Otra de las destacadas será la creación de un Centro de transformación de alimentos, acopio y logístico de producto local y una sala de despiece en Aguilar de Campoo.